Gripe por Rodrigo Roger
Miércoles, 1 de Julio de 2009 por Rodrigo Roger
Veo dos señoras gordas, dos imbéciles gordas con barbijo, dos más que han caido en las garras del mortal virus (EA) también conocido como de la estupidez argentina. Cepa virósica mortal, incurable, altamente contagiosa pese a los ingentes esfuerzos de las autoridades sanitarias de turno. Virus antiguo, casi bi-centenario, del que mucho se conoce pero de improbable y hasta diría imposible erradicación. Hay que cuidarse, puede afectarnos en cualquier momento. Pilas de casos sospechosos fueron remitidos para análisis en los últimos días, y ¡válgame dios!, la mayoria han dado resultado positivo.
¿Cómo hacer para reflexionar en caliente mientras más odiosas señoras gordas se pasean mirando vidriedas detrás de sus precarias telitas protectoras que solamente les sirven para verse aún más ricículas que de costumbre? ¿Cómo hacer para seguir apelando al humor, si es todo tan tristemente ridículo? ¿Serán los del barbijo los mismos que se vendaban los ojos durante la recordada dictadura militar? ¿Serán los que votaron hace poco a los mismos proyectos de siempre, esos que también desde siempre demostraron su incapacidad para encontrar la cura a la epidemia (EA)?…
No se todo esto me huele a mierda, y entonces sí que pienso en ponerme yo también el barbijo.
Supongamos por un momento que los famosos barbijos funcionan (probemos algo de imaginación). ¿Quiénes deberían usarlos?. ¡Los enfermos, por supuesto, y no aquellos que gozan de buena salud. Pero he aqui, que en nuestro querido país de biblias y calefones donde todo funciona al revés ¡los usan los sanos! Si estamos enfermos de EA deberíamos quedarnos en nuestras casas, y si por acaso debemos salir para efectuar algún mandado imperioso, entonces sí que deberíamos munirnos de nuestros barbijos, justamente para evitar que otros se contagien a la vez. ¿No sería mejor así? Sí, pero no es lo habitual. Cualquiera sabe en este país que al otro (al prójimo) hay que tratar de mantenerlo mas bien lejos haya o no haya gripe, a ver si todavía te acercas demasiado y te roba o te mata o te viola o te secuestra, y ahora, encima, te contagia la puta gripe ¿No sería una buena manera de empezar por casa, en lugar de entrar en la vorágine de paranoia mediatizada a las que nos tienen acostumbrados últimamente y ponernos un barbijo “por si acaso” (no olvidar aquí la enfermedad de los chachos y del mosquito por favor). Siempre el problema es el otro, el es sobre quien cargamos todas nuestras fobias ¿y si ya tenemos la bendita gripe en nosotros? ¿Y si somos nosotros los enfermos? Entonces aún más ridículos nos veríamos si nos descubren probándonos un barbijo frente al espejo (recordar que los hay de distintos colores, calidades y medidas) para evitar un contagio a todas luces innecesario.
Asi señoras y señores, no hay cura posible. Ni para la gripe EA, ni para cualquiera de las otras graves enfermedades que padecemos los argentinos.
Viendo más señoras gordas discapacitadas, con la jeta tapada, murmurando estupideces debajo de una tela podrida por sus vapores, viéndolas, señoras y señores, sinceramente, no me queda otro remedio que pensar en emigrar.
Rosario, 1/7/2009
Rodrigo Roger
3 Responses to “Gripe por Rodrigo Roger”
Dejar una Respuesta
Debes estar logged in para comentar .
Que buen texto… un saludo
Hola Rodrigo, en primer lugar felicitaciones por éste espacio de lectura y reflexión. Por otro lado, aunque no tenga que ver con el texto anterior, surge en mi la necesidad de saber más sobre el derecho de autor en la fotografía y/o en las obras de arte. Tenés algun material que puedas compartir con nosotros sobre el tema?
muchas gracias. Franco
http://www.francosiracusa.com.ar
http://www.francosiracusa.fullblog.com.ar
me sorprendio leer este post ya que expresa perfectamente lo que me motivo a registrar un dominio, y posteriormente, crear http://www.nousesbarbijo.com.ar
saludos!